3.5.09
·· 9. Confusión Mentes · ENSALZAR
El advenimiento exponencial de una ingente cantidad de mentes confusas, por sobrecarga de comodidad, ha acelerado este proceso en los últimos tiempos. Como consecuencia de ello, en el último medio siglo hemos pasado de un régimen intelectualmente activo y en desarrollo permanente a otro de supervivencia cotidiana, aletargado, cerebral y espiritualmente funcionario, debido al influjo devastador del sistema social de bienestar que nos hemos impuesto.
Del mismo modo, resulta una evidencia recurrente, que no inadecuada, manifestar que la suma de la desproporcionada influencia de los medios de comunicación, el bombardeo mediático de tendencias particulares bien posicionadas, el auxilio perseverante de instituciones públicas y privadas y la gestión gremial de una crítica piadosa, orientada por regla general en el tradicional sentido de las agujas del reloj, se ha convertido en la combinación decisiva a la hora de ensalzar colectivamente a ciertos artistas. Sin el insistente apoyo mancomunado de esa efectiva organización, de calado difuso, la obra de muchas estrellas pasaría desapercibida o resultaría apenas relevante. No debe de resultarnos extraña, pues, la sensación de estar viviendo un período desconcertante, en el que quienes en apariencia nos marcan las pautas resulten ser figuras conceptualmente volubles e insubstanciales, medotológicamente dirigidas por ese estamento tangencial superior, con una ideología basada simple y llanamente en la consecución de beneficios terrenales. Lo importante ahora es el puesto, no quien lo ocupa, pese a reverenciar a gente concreta con nombres y apellidos. Quiero decir con ello que, los elegidos en cada circunstancia para liderar o co-liderar escenas, pueden ser relevados de un día para otro... y sus respectivos mundos se alteran apenas un instante y medio, después de haber atendido a la noticia del cambio. Sucede igualmente en ideología política, en filosofía, en religión y, en general, en todas aquellas parcelas de la vida que se nutren de relatividad para explicarse, crecer y desarrollarse.
No así en otro tipo de ámbitos, quizás más escuetos en el plano intelectual, aunque igualmente generadores de pontificados y glorias, donde el que llega a lo más alto lo hace generalmente por méritos propios, sea cual sea la tendencia de los mass media y/o de los estamentos que regulan su actividad específica. En contraste con todo lo expuesto en párrafos anteriores, el admirado en estos otros campos (más neutrales) aporta en todos los casos resultados palpables, argumentos objetivos cuantificables, difícilmente rebatibles por la imparcialidad de unos y otros. Pero sólo en lo tocante a su especialidad u oficio, no nos engañemos. Se da el caso paradójico de que, en cuanto se apartan de lo estrictamente suyo, para navegar en aguas de popularidad difusa, igualmente se deslizan o yerran. Me refiero a campeones que utilizan su tirón mediático para publicitar todo tipo de productos hasta cansarnos, o para opinar en programas de televisión sobre temas a los que, intelectualmente, no les alcanza su coeficiente intelectual; o para escribir libros sobre ellos mismos o poner el nombre a perfumes, productos sin interés que una ingente masa compra a ciegas simplemente por el bombardeo diario. (De lo que se habla a todas horas, eso es lo bueno.) Es en ese punto en donde su popularidad se dispara, convirtiéndose de la noche a la mañana en figuras de notoriedad mundial al mismo tiempo que payasos de feria.
La subjetividad es un ingrediente muy valioso a la hora de la creación, pero no en todos los casos para el resto del proceso del arte, en su conceptualización, su difusión y transmisión... Sucede que, al atender con fe ciega a los datos subjetivos que nos llegan del exterior, “obligándonos” a posicionarnos intelectualmente de forma resolutiva, morimos cada día un poco más. Precisamente porque la mentira del sistema establecido está basada en la publicidad, comercialización y venta de todo lo contrario. Parcialidad interesada, oculta bajo las formas y los condicionantes de una subjetividad especialmente terapéutica.
Reverenciar es consumir; consagrar el rito ancestral de sometimiento al poder. Estricta liturgia de la sumisión.
·· 8. Confusión Mentes · HUIR
En la sociedad de la irreflexión hemos decidido de común acuerdo lanzarnos al vacío a producir un sinfín de arbitrariedades en forma de objetos, textos, exposiciones, audiovisuales, proyectos, propuestas, sin pararnos a pensar si lo que hacemos tiene algún sentido; si es oportuno, si es necesario, si aporta energía renovada o es más de lo mismo. Si nuestra pájara personal es capaz de convencer a alguien de fuera de nuestro círculo inmediato.
Huimos sin descanso, en definitiva. En la prisa cotidiana nos evadimos al amparo de la inercia gremial, precisamente para no certificar ante nosotros mismos primero, y ante los demás a continuación, que estamos metidos en un lodazal sin escapatoria.
Producir por producir. Si hiciéramos el cristalino ejercicio de trazar un paralelismo entre Ecología y Arte, tendríamos que concluir irremediablemente que nuestro gremio es uno de los más contaminantes que puedan darse bajo el manto solar. Suspenso absoluto en Ecología Mental... y en superproducción de materia superflua, lógicamente.
Resulta fácil constatar todo lo expuesto en el instante en que uno decide enfrentarse a la farragosa meta-materia empírica con la que nos maltratan quienes manejan los hilos del arte. O cuando intentamos trazar una lúcida línea divisoria entre lo que es Arte y lo que es sólo "el mundo del arte", desdeñando todo aquello que contribuye a enturbiar las aguas.
Proponer un mensaje limpio, claro y conciso se ha convertido en anatema, en pecado. Es el mundo al revés. Porque al lanzar una propuesta concreta, simple, como es esta, qué coño estamos haciendo y hacia dónde nos dirigimos, nos encontramos inmediatamente ante el vacío sectorial. El incuestionable y conservador miedo al cambio. La ancestral incomprensión de la apatía generalizada. La envidia del que comprende pero está caliente y a mí que no me quiten de donde estoy ni de lo que hago. La facilidad de vivir de los esquemas convencionales maquillándolos de contemporaneidad. El Desierto.
La comodidad puede matar.
14.2.08
·· Sobre el planteamiento de IVO MESQUITA para la 28 Bienal de Sao Paulo
.
. ACTUAR
Suspicacias y diatribas interesadas aparte, por fin surge una verdadera actitud radical en el arte y, además, con la necesaria resonancia mediática como para que nos la tomemos en serio. (O no. Puede darse el caso de gente que todavía no sea consciente o no quiera ver el problema.)
Actuar, propone el hombre, y hacerlo ahora mismo. Dejar de lado el discurso soporífero y los hipnóticos usos gremiales, arremangarse, ponerse manos a la obra, jugársela si es necesario y, consecuentemente, crear el caldo de cultivo propicio a la elaboración de un nuevo discurso con: 1. auténtica perspectiva de lo que está sucediendo en el arte de nuestros días, y 2. visión de futuro para salir de la arbitrariedad, el aburrimiento y la inercia, y dar un imperioso paso hacia otro estadio diferente.
Alejadas de algunas de las sustanciosas propuestas vanguardistas del primer tercio del siglo XX, desviadas de aquellas drásticas proposiciones conceptuales de finales de los sesenta y principios de los setenta, y al margen por supuesto de las siempre respetables propuestas particulares con un valor innegable, el grueso de las invectivas “radicales”, que tanto nos han mareado durante las últimas décadas y que nos marean ahora mismo con alegatos vomitivos, han acabado por convertirse en puros trámites estéticos, ejercicios evidentes de plástica trasnochada; puro arte funcional, funcionarial; mera decoración de áreas retóricas, espacios desaprovechados y mentes apoltronadas; carne de ferias, certámenes y bienales; estribillos de una contemporaneidad mal concebida, gestionada, practicada y asumida.
Me refería en los dos primeros párrafos al planteamiento de Ivo Mesquita, personaje influyente en el arte a nivel mundial, curador de la Pinacoteca do Estado de Sao Paulo y director de la próxima edición de la Bienal de Sao Paulo, la nº 28 (octubre de 2008). Mesquita decidió hace unos meses no exponer obras de arte en la Bienal, dejando el edificio de Oscar Niemeyer lo que se dice en bragas. En bragas pero no desnudo, porque en el último piso del edificio tiene previsto instalar una amplia área interactiva de información sobre la farragosa red de Bienales que actualmente tienden a poblar el mundo, así como otro espacio informativo dedicado a recapacitar sobre lo bueno y lo malo de más de cincuenta años de la propia Bienal de Sao Paulo. Con ello pretende crear un verdadero espacio de reflexión y crítica sobre la algarabía descerebrada reinante; proponer un territorio en blanco y silencioso, que contrastará de forma taxativa con el confuso y tumultuoso circo de fuera. Para más información y a propósito de este tema, quien no haya podido leer el sustancioso artículo de Fietta Jarque, “La bienal vacía” (Diario El País / Suplemento Babelia / sábado 9-02-08), puede hacerlo pulsando sobre la dirección de Internet siguiente:
http://www.elpais.com/articulo/semana/bienal/vacia/elpepuculbab/20080209elpbabese_7/Tes/
Para sumarme una vez más a esta tendencia, me gustaría recalcar que llevo ya cuatro años dedicando una gran parte de mis esfuerzos a desmenuzar qué coño está sucediendo tanto en las estructuras como en la superficie expositiva y referencial del arte; a saber porqué y cómo se está desangrando entre las prisas del Sistema y la pasividad o la falta de puntería de creadores, intermediarios y teóricos.
Mi interés, mi obstinación por el tema ha llegado a tal grado de necesidad, que mi propia obra ha decidido adoptar como estrategia, como argumento de trabajo, la propia locura, la nefasta insensatez con la que nos movemos por el arte. E intentar descubrir, no sin humor, el porqué la mayoría de los artistas “provocadores”, estén o no en la cúspide, personas que fundamentan su discurso en una crítica, sátira y/o censura hacia la sociedad actual, al mismo tiempo se aprovechan -unos en silencio, otros a grandes voces distorsionadas- de las prebendas que un régimen viciado hasta el paroxismo nos ofrece. Entender porqué se dejan fagocitar artistas y teóricos tan alegremente por la misma sociedad a la que critican y por su sistema de “beneficios”, en claro contraste con los ásperos colores de su hipotética bandera enarbolada.
Conocer de cerca los motivos por los que la mayoría de los agentes artísticos mira siempre hacia otro lado cuando se plantean problemas reales, de la calle, del arte en esencia, y sí se deja embelesar por cuestiones teóricas recurrentes (política, muerte, representación, memoria...), que poco o nada aportan desde la óptica clásica a través de la que suelen representarse.
Adivinar porqué las grandes figuras de renombre en el discurso teórico-organizativo se venden por dos perras participando como jurados en juegos florales y obsoletos concursos de pintura, fotografía y/o artes plásticas en general.
Descubrir dónde está el nivel profesional de los intermediarios, que ayer venden vino, hoy escultura o instalaciones y mañana se pasan directamente a la restauración o a la compraventa de pisos y locales.
Y entrever también qué paralelismos pueden existir entre la ruina del arte y el drama ecológico mundial, tan alegremente llevado por todos.
Paraíso, el nuestro, del sí pero no; de gritar bondades y excelencias por delante y alargar la mano por detrás para pillar; de la dependencia enfermiza del genio y la genialidad; de las disertaciones endogámicas y los planteamientos meta-discursivos; de la sobrevaloración e infravaloración de parámetros, personas, obras y discursos; del atajo fácil; del amiguismo. El paraíso de la Confusión.
En la Confusión de las Mentes. antoni socías (proceso en desarrollo permanente desde febrero de 2004)
Para más información:
1. Una compilación de textos propios que hacen referencia al desvarío actual del arte, además de trabajos plásticos en paralelo
http://enlaconfusiondelasmentes.blogspot.com
2. Desierto: un estudio concienzudo y pormenorizado del estado actual de las estructuras del arte, por capítulos y entradas, además de trabajos plásticos en paralelo
http://antonisociasdesierto.blogspot.com
3. Opiniones
http://antonisocias.blogspot.com
4. La llama que prendió la mecha; el inicio de un ciclo, que dio paso a En la Confusión de las Mentes. Además de trabajos plásticos en paralelo
http://antesdenadasalvemosnuestrasmentes.blogspot.com
Otras páginas que tratan el tema:
http://bienalsaopaulo.globo.com/default.asp
http://universes-in-universe.de/car/sao-paulo/esp/2008/index.htm
http://www.elcultural.es/HTML/20080214/arte/ARTE22437.asp
http://www.pac.org.mx/programa.html
http://www.udel.edu/PR/UDaily/2008/aug/culture080307.html
http://www.camwood.org/Oguibe%20on%20Sao%20Paulo.html
http://salonesdearte.blogspot.com/2008/02/28-edicin-de-la-bienal-de-so-paulo-ser.html
http://www.justopastormellado.cl/escritos_cont/semanal/2002/20020401.html
http://www.noviembre.org/e-norte/html/index.php?name=News&file=article&sid=1537
http://www.frieze.com/comment/article/a_void_in_sao_paulo/
http://www.ramona.org.ar/node/19338
http://www.artecapital.net/opinioes.php?ref=58
4.2.08
·· 0. Confusión Mentes · INICIAR
·· 1. Confusión Mentes · INTRODUCIR
Del conjunto de los colectivos afectos por el síndrome, uno en especial es el más implicado en el deterioro de las estructuras y el que, a su vez, debería involucrarse en primera instancia en un hipotético cambio de rumbo: los artistas. Un detalle que no debería pasarnos por alto es que ellos y ellas son los únicos de toda esta relación de agentes que no están -o no tendrían que estar- en éste, su asunto primordial, solamente por dinero o sustento. Y entender que, como genuinos portadores de la esencia independiente y de su defensa a ultranza, decir no, mirar hacia otro lado y dar la espalda a una hipotética transformación, representa de facto admitir, dar el consentimiento a un sistema contaminado por la mentira, la extravagancia, el aburrimiento, la gestión interesada y la sistematización de cánones arbitrarios.
Para poder interpretar de qué va todo esto, vayamos directamente al fundamento primero de esta especie de religión sin dios: sin artista no existe el arte; sin intermediarios ni santuarios sí. De lo que fácilmente puede deducirse que, apartando del camino todo aquello que obstaculiza su racional desarrollo, los usos y costumbres se podría reorganizar de otro modo. Es lógico pensar que, sin un razonamiento equilibrado, esta opinión, sin serlo, pudiera parecer a bote pronto reduccionista. No nos quedemos, pues, con un simple razonamiento abocetado, como es costumbre hacerlo, y pasemos a un estadio superior. Porque es cierto que el drama que nos ocupa a comienzos del siglo XXI resulta muy complejo, pero no difícil de entender ni imposible de abordar.
·· 2. Confusión Mentes · POSICIONARSE
Pese al inmovilismo reinante, cada vez son más quienes se percatan de que algo anormal está sucediendo a nuestro alrededor y en nosotros mismos. Algunos incluso, dando un pequeño salto cualitativo, asumen silenciosamente y a regañadientes que estamos ante un problema de envergadura.
Teniendo en cuenta las formas de afrontarlo, pueden darse cuatro posibilidades efectivas:
1. Los no sé de que me estás hablando; miran a otro lado, levantan el vuelo y... a otra cosa mariposa.
2. Los cobardes, que no mueven un dedo aún a sabiendas de lo que se nos viene encima, pero que derraman lágrimas en privado al abrigo de la distancia corta. Quejándose de manera solapada entre amigos, ante el temor a una significación pública.
3. El anacoreta, personaje que se niega en rotundo a pasar por el aro, abandonándose a una vida artística de absoluta soledad, para no mancharse con la mierda que desprende el resto de los integrantes del Sistema.
4. Y un grupo muy minoritario y no organizado, el de los que se plantean comenzar a socavar las estructuras, creando un caldo de cultivo propicio al desenmascaramiento de impostores, sobrevalorados y superfluos, con nombres y apellidos... y razones concretas de su puesta en evidencia. A partir de ahí, asumir todo lo que venga.
La negativas a actuar de oficio, ante la disyuntiva de perder las ventajas acumuladas, por insignificantes que estas sean (posicionamiento nº2), o a no perder nada (posicionamiento nº3), evidencian sendas paradojas en sí mismas. Es la Confusión de las Mentes.
·· 3. Confusión Mentes · ESCRIBIR
Ni tan siquiera los propios redactores, a quienes se les supone en la mejor tesitura para hacerlo, examinan con verdadera atención los enunciados y las proposiciones de sus análogos de oficio. Vivimos en la era del ego y, sólo en casos extremos de rigurosa necesidad profesional o de un compromiso personal exacerbado, acceden a impregnarse los surcos cerebrales con cavilaciones ajenas. Tanto escritores como potenciales lectores participan al unísono de este ritual característico en el arte, muy poco proclive al esclarecimiento y a la concreción. En reuniones, conferencias y actos sociales, todos hacen como si estuvieran al tanto de los asuntos que salen a colación, pero en realidad la cosa funciona de otro modo más pedestre. Resulta fácil comprobarlo cuando el tema en cuestión le atañe a uno de manera directa; cuando uno mismo ha escrito un texto o lo ha encargado escribir a un profesional de la línea entrelazada. Se aprovecha entonces la coyuntura personal para hurgar en la supuesta lealtad de los demás y en su capacidad de ilustración. Y la mentira no tarda en aflorar. Uno se da cuenta enseguida de que son poquísimos los que le han dedicado un mínimo de atención a “tu” propuesta. Como niños, eso sí, se han recreado sobrevolando las imágenes y los colores de la paginación, a la manera de un insecto. Y juzgarán ahora “tus” trabajos, bien o mal comentados por el teórico, a partir de esa visión inmediata y frívola de la materia en liza. De medias tintas vivimos, bajo mínimos nos movemos y superficialmente expresamos nuestra disposición para comprender al prójimo. Es la Confusión de la Mentes.
Lo que sucede con el periodismo subordinado resulta igual de infausto o quizás peor. Defensores de grupos organizados a nivel ideológico y/o comercial, son muchos los profesionales del texto esclavo que, por vagas y vacilantes razones, cercanas al hambre y a la supervivencia intelectual numerarias, no desean oír hablar de la decadencia del arte como catalizadora de dignidades en extravío. Con las orejeras puestas en cabezada, esta pléyade de copistas y bustos parlantes a sueldo se ha convertido en un ejército repetidor de esquemas ineficaces. Y que cierre la puerta el último, como dice el refrán popular, mientras la profesión o el empleo sigan dando para calentarse y llenar el buche.
El fenómeno de la globalización amplifica la falsedad sistematizada, al mostrarla en toda su diversidad y opulencia. La ejemplariza, la generaliza y la convierte en fenómeno de seguimiento masivo, como es el caso sangrante de la música y la canción. Por otra parte, al no invertir el tiempo y el espacio suficientes en exponer con claridad qué es y qué no es en arte, se ha determinado por ciencia infusa la lacerante habilidad de diseminar una serie de mensajes telegráficos, que ahondan siempre en la banalización de un tipo de artistas, tendencias o movimientos, en beneficio de la proyección sistemática de un conjunto de ensalzados, generalmente imperfectos. Se trata de una catequesis colectiva sincopada que, gota a gota en el tiempo, va dejando en la población y en el grueso del colectivo profesional un poso de irreflexión, a partir del consumo encapsulado de fórmulas y productos liofilizados.
·· 4. Confusión Mentes · RECAPACITAR
·· 5. Confusión Mentes · CONTINUAR
A partir de ahora, por tanto, deberemos tener la firma voluntad de trazar una contundente barrera entre lo que algunos entusiastas nombran y valoran todavía como “arte”, y su actual proyección antagonista, el “mundo del arte”, exhaustivo e inabarcable producto de gestión especulativa, creación distorsionada y comunicación retórica, que ha acabado por adueñarse de este noble oficio. Porque precisamente es en esa frontera por donde nos vamos a discurrir; donde irán desarrollándose los principios éticos que motivan todo este proceso teórico.
·· 6. Confusión Mentes · ESTABLECER
A. Que nada de lo que en estas líneas se va a tratar, o se ha tratado ya, está reñido con la comercialización. Sería muy torpe afirmar a estas alturas que la comercialización es el verdadero mal del arte, como tantos grupos alternativos o colectivos marginales vienen argumentando desde hace décadas. El verdadero problema radica en que la mercantilización es abordada de manera irreflexiva y azarosa, no teniendo en cuenta las implicaciones positivas de una inteligente actividad humanista. Al grito de “maricón el último” se actúa sin orden ni concierto y... cae quien cae, y se glorifica a quien se glorifica.
B. Que ampararse solamente en las vías alternativas al sistema no ayuda a paliar el conflicto en su dimensión más amplia. Podemos utilizarlas para zurcir pequeñas roturas específicas o para calmar nuestras conciencias atribuladas, pero lo incuestionable es que proporcionan una base excelente para que la parte corrompida corrobore su razón de ser. Podría decirse que incluso la hacen más fuerte, ayudándole a proyectar unos limites de marginalidad muy definidos. Lo inteligente es trabajar desde dentro; socavar cimientos y personalidades en el propio campo de batalla; machacar piernas, pómulos y cabezas; minar paso a paso rancias fantasías en el cuerpo a cuerpo. Es obvio que el sistema es viejo zorro, sabe bien qué es lo que le conviene, para perpetuarse, y está más que acostumbrado a la brega. No en balde se ha ocupado a través de la historia de estigmatizar credos adversos y posturas enemigas, adjudicándoselos como propios pasado un tiempo prudente.
C. Que el concepto actual de libertad en el arte, tan sutilmente utilizado en provecho de su propia gestión especulativa, es una patraña descomunal, fruto de inquietudes arquetípicas y de necesidades alejadas de la dimensión poética. Un red de engranajes perfectamente lubricada se encarga de manejar los hilos y de trazar los caminos por donde debemos movernos. Los artistas son libres por definición, sí, pero sólo hasta un punto concreto de sus trayectorias. A partir de ahí, les es negado el evolucionar de forma autónoma. Las normas del mercado, en cada momento, ni lo aconsejan ni lo permiten. Y lo más jodido es que esas pautas no son tangibles, dependen de muchos y muy azarosos parámetros; pueden depender incluso hasta del carácter voluble de algunos de sus dulces o agrios promotores. El Sistema preferirá siempre fundar nuevos genios antes de que los ya existentes decidan de motu propio cualquier desvío -en apariencia- poco rentable.
D. Que Internet y las nuevas tecnologías resuelven muy poco de lo que aquí estamos planteando. A nivel generalizado, la Red es un fiel reflejo del desbarajuste de que está compuesta. No hay que perder mucho tiempo en ella para percatarse de que, en cuestiones de arte, no hace sino reproducir los clásicos conceptos y las viejas prerrogativas conservadoras de la vida moderna. Disfrazada de diseño vanguardista y de interactividad a raudales, mona se queda. Lo que no significa que no tengamos que aprovechar al máximo las amplísimas posibilidades que nos ofrece a la hora de transmitir y de reproducir nuevas ideas y nuevas formas de expresión.
·· 7. Confusión Mentes · PROVOCAR
Es el reino del enredo; del aparente desafío, del reto a medias, de la justa de salón. ¡Innovadora provocación!: estereotipo de conductas superadas que todavía funciona en público como reclamo de aventuras, de una cierta libertad perdida en otros frentes. Cuanto más provocativo, más mediático y, en consecuencia, más comercial... y más caro el producto provocador o provocado. Cualquiera concerniente al engranaje puede provocar en este circo implosivo de la habilidad creativa. Provoca el artista, provoca el intermediario, provoca el director e incluso provoca el continente en donde se ofrecen las funciones. Y el público, cuando lo hay, viendo mientras tanto que le están dando por el culo, soportando la afrenta en silencio, embebido de una cierta mixtificación cultural a la que, por lo visto, tiene que rendir pleitesía. Es la Confusión de las Mentes.
Puede suceder que el ultraje no fluya de manera consciente en la mente de un autor, pero sí en la mente calenturienta de escribas y gestores adscritos a su nueva órbita en ciernes. Porque una parte importante de los terciarios implicados en la comedia necesitan que, de un modo u otro, se sigua jugando este juego. (Lo lleva implícito una cierta forma convenida de modernidad.) Y puede suceder también que al artista acabe gustándole el caldo de esta taza, especialmente si le puede proporcionar notoriedad.
Resulta divertido jugar a hacerse el travieso con el respaldo del sistema del bienestar.
Provocar sin provocar del todo se ha convertido en una parte esencial de la contemporaneidad del Grande Sistema Creatio. Que se siente mucho más atractivo, actual, nuevo, fresco y elitista al ser calificado por la mayoría con apelativos de rango vehemente. Hoy me siento bien al provocar.
24.1.08
·· Introducción a DESIERTO
Desierto se compone de dos partes bien definidas, la teoría del desierto (apartado A) por un lado, y el desierto en imágenes (apartados B1 y B2) por otro.
Por analogía, la Teoría del Desierto despliega una original comparación ensayística con el desierto natural. Y para ello desarrolla seis capítulos a partir de una compleja simbiosis de alcances, acepciones, conceptos y axiomas esenciales que, paso a paso revelan, de forma concienzuda y con un especial tono irónico, una tesis poco menos que perturbadora. Inviertiendo un pequeño esfuerzo suplementario, podremos rápidamente detectar que, esta atrevida complilación de criterios particulares, puede servirnos -además- para llevar a cabo una extrapolación mucho más amplia. Muchos de los temas aquí planteados son claramente susceptibles de ser adaptados a cualquier actitud personal o actividad socializada, no sólo al arte.
·· Nos ha cagado en la cabeza
Nacido en Berlín en 1962.
Director de la próxima Documenta de Kassel, la número 12, a celebrar en esa ciudad entre el 12 de junio y el 23 de septiembre de 2007.
Este alemán de aspecto apacible, planteamientos azarosos y discurso retórico, apareció en diciembre pasado por España con la definida intención de cagarnos -a todos- en la cabeza. Y vaya si lo consiguió: transcurrido mes y medio desde sus frívolas declaraciones, apenas unos pocos en el mundo del arte han abierto el pico para decir esta cabeza es mía o... no estoy dispuesto a que la mierda de un iluminado me recorra el cuello y se me deslice hasta los hombros o... a este ejemplar habría que taparle la boca con el calcetín de un soldado raso a la vuelta de unas maniobras. Porque ese tipo no ha evacuado sólo en la cabeza de artistas, como yo mismo, sino en la de aquellos otros profesionales de este país, como galeristas, críticos, directores y trabajadores de publicaciones, instituciones o museos que se dejan la piel en la aventura del arte. De los que se dejan la piel de verdad y no sólo actúan de forma premeditada, para situarse en posiciones estratégicas de privilegio.
Entre las perlas que soltó este educado busto parlante, para humillarme –que cada uno opine por si mismo-, quisiera destacar una en particular, que le delata como carne de modernidad contractual y derivación lógica de la vorágine de banalidad que recorre una gran parte del arte de nuestros días: “los artistas tienen celos de Ferrán Adrià. Hoy día no hay nadie en España, de esa generación, que se pueda comparar con su nivel de inteligencia formal”.
Gracias a Dios que se quedó anclado en lo de “formal”, lo que nos ayuda a retratarle con comodidad. No pasó a mayores, está claro, a hablar de temas realmente serios, porque su discurso es más y más de lo mismo, tintes de modernidad para una jerga que da asco de tanto oírla en boca de los peritos.
“Los artistas deberían boicotear las bienales” / Diario El País / suplemento cultural Babelia / entrevista de Fietta Jarque a Robert Buergel / sábado, 16 de diciembre de 2006.
“Los artistas deberían boicotear las bienales”: otra afirmación que también tiene tela, viniendo del inoportuno y aleatorio Buergel. En este punto concreto, con la frase abierta como un libro, me atrevería a preguntarle: ¿y algunas de las quinquenales de planteamiento fortuito y circunstancial, como su Kassel, fruto de las pájaras y del lucimiento personal ante las mentes sencillas y/o dependientes, que se dejan influenciar ayer por el color naranja, hoy por el codificado vídeo desilusionante, mañana por las evaluaciones eclécticas sobre el cambio climático y el fin del mundo anunciado, también deberíamos boicotearlas?
A ustedes: ¿Levantamos la voz de repente todos y dejamos a Buergel en entredicho, como se merece, o continuamos tragando y malviviendo en la miseria del pequeño arte español de ferias y congresos?
Si la memoria no me falla, no es la primera vez que el joven Robert nos visita para aprovecharse de nosotros y dejar bien patente su condición de vientre. Recordarán ustedes que estuvo en Barcelona hace año y meses, para organizar un experimento expositivo que, a la postre, le serviría de barómetro para la futura organización y planteamiento de su gran quimera del próximo verano. En aquella toma de contacto, se le detectaron varias fallas profesionales y algunos devaneos dignos de mención. En lugar de informarse a fondo sobre la tierra experimental que le estaba dando soporte y cobijo, sobre cómo se las habían gastado los catalanes y los españoles en el pasado y de cómo se las gastan hoy, el maromo se dedico a ir de tapas. Y claro está, inducido por sabuesos que huelen la notoriedad a la legua, para participar de las migajas del éxito temporal de vanidosos y lechuguinos como él, pasó antes a descubrir la espuma de tortilla española al nitrógeno de Girona, antes que la tortilla de patatas tradicional. Y así, entre copa y copa de vino –vino tradicional, no espuma o mousse de vino-, de picoteo por ahí y de chapurra, zampando alegorías y costumbres de la contemporaneidad, dio al fin con su propio discurso deconstructivo, que incluía el despacharse tan a gusto con nuestro coeficiente intelectual.
Que quede claro que nada tengo contra Ferrán Adríà y mucho menos contra su trabajo. Al contrario, para mí Ferrán Adrià suma en el Arte y eso es importante. Pero no sólo suma él y unos pocos como él, aquellos que tienen la suerte o la desgracia de estar en la cima ahora. Mi reflexión escrita pretende aclarar que, en contra de lo que opinan superficialmente individuos desinformados y petulantes como Buergel, existe en nuestro país todo un potencial de energías sin explorar.
27.1.07
·· Controversia en la Catedral de Palma
No sé si sabrán que Miquel Barceló inaugura el próximo viernes, día 2 de febrero, “su” Capilla del Santísimo en la Catedral de Palma de Mallorca. Da lo mismo si no lo sabían, lo sabrán con creces al final de esta semana por los telediarios, las noticias de la radio, por periódicos y sus suplementos dominicales, que nos van a marear con eso. Promoción turística unida a industria del arte, en un país que vive esencialmente del turismo.
Da la casualidad, uniendo ahora en este párrafo los dos conceptos a tratar, neuronas y genios, que en España, en cuestiones de arte, parece que tuviéramos sólo un par de neuronas para gestionar públicamente un par de temas. O muslo o pechuga, el resto no existe si no es para la letra menuda o para nada.
Tenemos que remontarnos hasta la noche de los tiempos, cuando los humanos adorábamos al Becerro de Oro, o incluso más atrás, cuando nos liábamos a bastonazos por un melón silvestre o por yo he visto ese conejo antes que tú, para detectar cotas tan bajas de autoestima. El raciocinio libre de pesticidas parece habersenos escapado por el agujero de ozono.
Pues bien, en círculos sociales de Mallorca no se habla de otra cosa en los últimos tiempos, de cómo y por qué se le encargó a ese artista dar una segunda vida a la Capilla del Santísimo. No hablan las gentes precisamente de los valores ilustrados que puede o no aportar este trabajo en barro cocido, sino de lo que vale en machacantes... o de cómo las entidades en litigio discuten los céntimos y retrasan la finalización del proyecto año tras año por ponerse las medallas o lanzarse los presupuestos al rostro. O de los taparrabos que se le deben o no poner o quitar al paquete del Cristo en la escena policromada. Taparrabos finalmente puestos, ante los que Barceló ha tenido que claudicar por consejo de su mentor suizo, para poder cobrar los dos la minuta pactada en su día con el difunto obispo don Teodoro Úbeda. Pero no acaba aquí el bullicio intelectual de estos días en la isla. Lo importante ahora es si se va a misa o no se va a misa, como de algún modo obliga el obispo actual en la invitación distribuida con motivo del evento. Lo dice el proverbio popular: “quién se acuesta con niños, mojado se levanta”. El propio artista ha dejado caer que él no irá a la celebración de la Eucaristía, con lo que se ha creado un gran revuelo entre los invitados. Recordemos que, actualmente, muy pocos de los antiguos correligionarios en la fe cristiana, conservadores o progresistas, no van a misa..
A todo eso, Sus Majestades los Reyes son los invitados de honor al acto.
Para más información: Teoría del Desierto / capítulo Biodiversidad